2/10/2011

Cómo ayudar a alguien que ha perdido un ser querido


 En relación al tema de nuestra última entrada del mes de Septiembre, donde dábamos una breve guía de consejos  para afrontar mejor el proceso de duelo por el fallecimiento de un ser querido, hoy vamos a encarar este proceso de duelo desde el punto de vista de la persona que ayuda o acompaña a quien lo sufre, ofreciendo unas mínimas pautas a seguir.

Evitar las frases hechas

La incomodidad nos mueve a recurrir a expresiones que no ayudan para nada, como: “Tienes que olvidar”, “Mejor así, dejó de sufrir”, “El tiempo todo lo cura”, “Mantente fuerte por los niños”, “Es ley de vida”…

Lo que más suele necesitar al principio la persona que atraviesa un proceso de duelo es precisamente manifestarlo, hablar y llorar. No debemos por tanto decirle que debe sobreponerse, ya lo hará a su debido tiempo, según vaya elaborando dicho duelo.

Si no sabes qué decir, no digas nada. Escucha, estate presente, sin pensar que tienes que dar consejos constantemente o que tienes el deber de levantarle el ánimo.

Si no sabes qué hacer, puedes colaborar en algunas tareas cotidianas como hacer la compra, ir a buscar a los niños al colegio, encargarte del papeleo; todo eso puede ser una buena ayuda.
                                                                                            


Tener en cuenta las actitudes que no ayudan

No le digas que le comprendes si no has pasado por una situación similar.

No intentes buscar una justificación a lo que ha ocurrido.

No te empeñes en animarle/a o tranquilizarle/a. Posiblemente lo que necesita es que le escuches.

No le quites importancia a lo que ha sucedido hablándole de lo que todavía le queda por pasar.

No intentes hacerle ver las ventajas de una nueva etapa en su vida. No es el momento.


Dejar que se desahogue.

Sentir y expresar el dolor, la tristeza, la rabia, el miedo… por la muerte de un ser querido, suele ayudar a elaborar el duelo.

Estás equivocado/a si piensas que verle o dejarle llorar y emocionarse no sirve más que para añadir más dolor al dolor.

Estás equivocado/a si crees que ayudar a alguien que sufre es distraerle de su dolor. Mediante la vivencia y expresión de los sentimientos, la persona en duelo suele sentirse aliviada y liberada.

A veces, podemos cortar las emociones del otro para protegernos de las nuestras.

No temas nombrar y hablar de la persona fallecida por miedo a que se emocione. Si llora, no tienes que decir o hacer nada especial, lo que más necesita en esos momentos es tu presencia, tu cercanía, tu compañía y tu afecto.

No temas tú mismo en llorar o emocionarte. No hay nada malo en mostrar tu pena, en mostrar que a ti también te afecta lo que ha pasado, en mostrar que te duele ver a tu amigo/a o familiar en esa situación.


Permitir que hable del ser querido que ha muerto.

Hay que dejar que hable todo el tiempo y todas las veces que lo necesite.

Una pareja de padres expresaba su pesar con estas palabras: "Los parientes y los amigos rehuyen hablar o pronunciar el nombre de nuestra hija, desviando la conversación hacia cualquier otro tema. Tal vez tengan miedo de alterarnos o hacernos llorar. Pero, ¿qué pretenden? ¿qué la olvidemos o que no lloremos más?"

Comparte con tu familiar o amigo/a recuerdos de la persona fallecida, como ver fotos, contar anécdotas…

Recordar a la persona amada es un consuelo para los supervivientes. Repetir y evocar los recuerdos es parte del camino que tienen que recorrer.

Hay personas que viven un duelo privado y no les gusta exteriorizar sus emociones. Debemos respetar también su necesidad de no hablar.


Mantener el contacto

Una viuda se lamentaba: “había más de 400 personas en el funeral de mi marido. Entonces se ofrecieron muchos para ayudarme. ¿Dónde están ahora, después de tres meses?”

El contacto puede mantenerse de muchas maneras. Puedes hacerle una visita, quedar para tomar café o dar un paseo, enviar una carta o un email. Con una llamada telefónica, por ejemplo, puedes romper su soledad y recordarle que no está solo/a, que alguien está pensando en él o en ella.

Las fiestas y aniversarios son momentos particularmente dolorosos en los que podemos hacer un esfuerzo especial para estar cerca de la persona en duelo.


Para tener en cuenta:

Finalizar un duelo no es olvidar… para cada persona puede significar cosas distintas:

Puede significar llegar a perdonarle o perdonarte por todo lo que quizás no fue la relación, por todo lo negativo, por el daño causado…

Pensar en él o ella sin sentir ya ese latigazo de dolor y recordarle con ternura y agradecimiento por lo vivido juntos.

Es poder dar un sentido a todo lo que has vivido en estos meses o años.

Es entender con el corazón en la mano que el amor no acaba con la muerte.

En cierto modo, nunca te recuperas de una pérdida significativa, porque ésta inevitablemente te cambia. Tú puedes escoger si ese cambio será a mejor.

2 comentarios:

  1. HOLA, SOLO QUIERO PEDIR ALGO DE AYUDA O UN CONSEJO YA QUE SOY MADRE SOLTERA Y TENGO UNA RELACION CON UN CHICO QUE ES VIUDO HACE 1 AÑO Y MEDIO, EL SE QUEDO CON 3 PEQUEÑOS, Y SE ME HA HECHO UNA RELACION DIFICIL, YA QUE EL CARGA AUN CON MUCHOS SENTIMIENTOS, HABLA TODO EL TIEMPO DE SU ESPOSA, INCLUSO EN OCASIONES DICE "NOSOTROS" COMO SI ELLA SIGUIERA VIVA, EL QUIERE SEGUIR LLEVANDO EL MISMO ESTILO Y PATRON DE VIDA CONMIGO COMO EL QUE LLEVABA CON ELLA Y ESO ME INCOMODA UN POCO, LOS PLANES QUE TENIAN A FUTURO COMO PAREJA, EL LOS QUIERE HACER, Y ES UN POCO INCOMODA LA SITUACION PORQUE ELLA YA NO ESTA, Y LOS PLANES NO PUEDEN SER LOS MISMOS AHORA CONMIGO, SE DEPRIME MUCHO, INCLUSO QUIERE QUE ACTUE O PIENSE COMO ELLA LO HACIA CON EL, Y ESO NO ME AGRADA, SOLO PIDO SU AYUDA PARA SABER SI YO SOY LA QUE ESTA MAL Y NO LO COMPRENDO O BIEN COMO PUEDO AYUDARLO A SALIR DEL DUELO...GRACIAS

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  2. La pérdida de un ser querido supone un doloroso proceso de cambio y adaptación a la nueva situación. La duración e intensidad del duelo depende de muchos factores y varía mucho de unas personas a otras. Por lo que nos cuentas parece que tu pareja aún está elaborándolo. La duración del duelo tiene que ver también con el tipo de relación que se tenía con la persona fallecida, y puede que le esté costando más precisamente porque era su esposa. Hay que tener en cuenta que en los casos en que fallece un cónyuge, hay que elaborar la pérdida de la persona a la que uno ama y con la cual no podrá volver a estar; la pérdida de la persona que uno mismo era; y la pérdida de lo “no vivido”, es decir, la pérdida de lo que uno esperaba vivir, su proyecto de futuro, que ya no va a ser como uno esperaba. En este sentido, la elaboración de un duelo supone necesariamente comenzar un proceso de “reconstrucción”, donde uno se reconstruya a sí mismo con la ausencia de la persona fallecida y la presencia de otras personas (nuevas y no nuevas), y donde uno reconstruya su vida y su futuro de forma diferente a como estaba antes planteada. Y esto no es fácil.

    Signos que nos indican que se ha superado la muerte de un ser querido, entre otros, serían el poder recordar a la persona ausente sin sentir dolor, vivir y disfrutar del momento presente sin estar evocando constantemente el tiempo que pasó con la persona fallecida y ser capaz de rehacer de nuevo su vida. En el caso de tu pareja, este último aspecto, parece que está logrado. Es muy significativo y positivo que haya podido iniciar una nueva relación sentimental.

    Tal y como explicamos en nuestra entrada, recordar a la persona que ha fallecido, es un consuelo para los supervivientes. Recordarla y evocar momentos vividos junto a ella, o planes que se tenían de futuro, forman parte del camino del duelo que aun tiene que elaborar. Esto no tiene por qué ser así para siempre. Es una etapa que forma parte de este proceso. No obstante, hay ocasiones en las que el duelo y sus manifestaciones (tristeza, insomnio, angustia, somatizaciones, pensamientos recurrentes o dificultades para desenvolverse en actividades cotidianas con normalidad) pueden prolongarse y convertirse en una fuente de sufrimiento que van más allá de lo esperable. Según nos comentas, tu pareja lleva con este proceso de duelo un año y medio en cuyo caso podría ser aconsejable que acudiera a un profesional para que le ayudara a elaborarlo. Sin embargo, es indispensable tener en cuenta el grado de malestar y sufrimiento con que él mismo experimente esta situación para recomendar la psicoterapia.

    Sabemos que es muy difícil el lugar en el que te encuentras en estos momentos y que a veces es complicado saber cómo ayudar a un ser querido en una fase de duelo. En ocasiones, el estar simplemente presente y legitimar sus emociones, es suficiente. Permitir que se pueda desahogar y que pueda hablar libremente del ser que ha muerto es ayudarle a superarlo.

    Por otra parte, es normal que te sientas incómoda con esta situación y que puedas llegar a sentir desesperanza y desánimo. Todo este proceso puede ser muy duro para ti. Es comprensible y lícito que puedas sentirte frustrada, triste,cansada, e insegura. Si sientes que todo esto te supera y que tu nivel de sufrimiento te impide continuar con tu vida o te limita en tu día a día, te recomendamos que pidas ayuda profesional porque quizá tu también necesites tiempo y apoyo para superar esta etapa por la que estás pasando ahora.

    Recuerda que no es más fuerte quien no necesita ayuda, sino quien tiene valor de pedirla cuando la necesita.

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